Una dieta balanceada es aquella que a través de los alimentos que forman parte de cada una de las comidas aporta nutrientes en las proporciones que el organismo sano necesita para su buen funcionamiento.
Estas son mis recomendaciones para una dieta balanceada. Claro que todo va a depender de tu edad, estatura y peso, pero esto es un poco mas genérico, solo para estar mas saludable y vivir con energía:
Consume 3 veces en el día productos lácteos como leche, yogur, quesillo o queso fresco, de preferencia semidescremados o descremados.
Los lácteos tienen calcio, un micronutriente importantísimo para que huesos y dientes estén sanos; muchas vitaminas que necesitamos para cuidar órganos tan importantes como la piel y los ojos; y muchas proteínas.
Come al menos 2 platos de verduras y 3 frutas de distintos colores cada día.
Las frutas y las verduras son alimentos bacanes: disminuyen el riesgo de enfermarnos de cáncer o del corazón, ayudan a que la digestión funcione bien, a bajar el colesterol y previenen la obesidad. Si comemos 5 porciones de frutas y verduras todos los días, variados y de colores, nuestro cuerpo recibirá lo nutrientes que necesita.
Come porotos, garbanzos, lentejas o arvejas al menos dos veces por semana, reemplazando la carne.
Las exquisitas legumbres tienen proteínas, minerales, vitaminas y fibras, que necesitamos para vivir. Además si las cocinamos con cereales como el arroz entregan proteínas que reemplazan a la carne sin tener la cantidad de grasas que ésta tiene, y a un precio mucho menor.
Come pescado, mínimo 1 ó 2 veces por semana, cocido, al horno, al vapor, a la plancha o enlatado.
El pescado no solamente es rico sino que además nos aporta proteínas, hierro, zinc y un tipo de grasa que nos hace bien, que es el omega 3, muy importante para prevenir enfermedades cardiovasculares y para ayudar en el desarrollo de nuestro sistema nervioso.
Prefiere los alimentos con menos grasas saturadas y colesterol.
Comer grasas saturadas, incluyendo las trans, es hacerle un pésimo favor a tu cuerpo, porque arriesgas aumentar tu nivel de colesterol y de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Es muy importante que comparemos los productos mirando las etiquetas, y escojamos las que contengan menor cantidad de grasas.
También es necesario comer menos frituras y consumir alimentos que aportan grasas de buena calidad como las paltas, aceitunas y nueces. Pero, recuerda, todo con moderación, queremos estar saludables.
Reduce tu consumo habitual de azúcar y sal.
Al igual que con las grasas, es importante revisar la información nutricional de la etiqueta para escoger aquellos alimentos de bajo contenido en sodio.
Las personas promedio tiende a consumir mucha azúcar en dulces, tortas, golosinas, chocolates, etc. Y eso no es bueno porque mucha azúcar aporta muchas calorías, afectan nuestra alimentación, engordan, estimulan las caries y pueden afectar la calidad de vida, no solamente de los adultos sino también de niños y adultos mayores.
Toma 6 a 8 vasos de agua al día.
Un beneficio importante es que el agua es un elemento clave contra el sobrepeso. En primer lugar el agua suprime el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada. Los estudios recientes nos demuestran que al ingerir menos agua los depósitos de grasa aumentan, mientras que al beber más agua, aquellos se reducen.