lunes, 21 de abril de 2014

¿Qué es la Nutrición?

La nutrición es principalmente el aprovechamiento de los nutrientes, manteniendo el equilibrio homeostático del organismo a nivel molecular y macrosistémico.
La nutrición es el proceso biológico en el que los organismos asimilan los alimentos y los líquidos necesarios para el funcionamiento, el crecimiento y el mantenimiento de sus funciones vitales. La nutrición también es el estudio de la relación que existe entre los alimentos y la salud, especialmente en la determinación de una dieta.
 

 
 
La Desnutrición  
La desnutrición es una enfermedad causada por una dieta inapropiada, hipocalórica e hipoproteica. También puede ser causada por mala absorción de nutrientes como en la celiaquía. Tiene influencia en los factores sociales, psiquiátricos o simplemente patológicos. Ocurre principalmente entre individuos de bajos recursos y principalmente en niños de países subdesarrollados.
La diferencia entre esta y la malnutrición es que en la desnutrición existe una deficiencia en la ingesta de calorías y proteínas, mientras que en la malnutrición existe una deficiencia, exceso o desbalance en la ingesta de uno o varios nutrientes que el cuerpo necesita.
 
 
 
 
 
 

Grupos Alimenticios

Pirámide Nutricional
 
La pirámide nutricional es un gráfico diseñado a fin de indicar en forma simple cuáles son los alimentos que son necesarios en la dieta, y en qué medida consumirlos, para lograr una dieta sana y balanceada. Esta pirámide incluye todos los grupos de alimentos, sin intentar restringir ninguno, sólo indica de manera sencilla cuánto consumir de cada uno de estos grupos a fin de mantener una buena salud.


 
Grupos de las Carnes: 
Su valor proteico radica en las proteínas que posee, las cuales son necesarias para el crecimiento y reparar los tejidos del organismo. También proporcionan hierro, vitaminas, niacina y riboflavina.            
Pertenecen a este grupo: las res, la ternera, el cordero, las aves, algunas vísceras, los huevos, el pescado y los mariscos.




Grupos de Lácteos:
La leche posee calcio; necesarios para formar y conservar los huesos y los dientes. Proporciona vitamina A y proteínas de la más alta calidad. Pertenecen a este grupo: la leche (fresca, evaporada o en polvo), el queso de todo tipo y los helados.


 
Grupo de Verduras y Frutas:
Poseen vitaminas y minerales, casi toda la vitamina C y más de la A, que necesita el organismo. Entran todas las verduras y frutas, las más ricas en vitamina C son: la naranja, el melón, la guayaba, el mango, las fresas, los pimentones verdes y rojos. Producen un efecto "barredor" en los diente, por esto ayuda a prevenir las caries.


 
Grupo de Cereales y Pan:
Proporciona al organismo energía, hierro, proteínas y ciertas vitaminas en cantidades apreciables. Además de brindar mucha fibra importante para el cuerpo. Pertenecen a este grupo: los granos enteros, el pan y los cereales enriquecidos.



Grupos de las Grasas:
Función energética. El aporte calórico debe proceder tanto de este grupo como del anterior, por la diferencia de elementos que tiene cada uno. Este grupo es rico en vitaminas liposolubles.

 

Alimentación Balanceada

Es importante que el ser humano se alimente en forma balanceada para poder mantener una buena salud. La alimentación balanceada significa ingerir todos los alimentos necesarios para estar sano y bien nutrido pero de forma equilibrada, lo que implica comer porciones adecuadas a la estatura y contextura propia. Es de suma relevancia consumir alimentos de los diferentes grupos para que sea una alimentación balanceada y así poder mantenernos saludables.
Para mantener el cuerpo sano y lleno de energía y vitalidad es necesario crear un régimen que combine proteínas, verduras, frutas, azúcares y hasta grasas. La clave es identificar las porciones adecuadas de cada tipo de alimento
Para obtener una buena alimentación no basta sólo con ingerir los alimentos que más nos gustan, es necesario conocer la importancia y la función que ellos van a desempeñar en nuestro organismo, a través de las diferentes sustancias nutritivas como: proteínas, grasas, glúcidos o azúcares, vitaminas y minerales.
De igual modo, es importante conocer la manera ideal de combinarlos, a fin de no consumirlos aisladamente en exceso o en menor cantidad de la necesaria, pues, lo ingerido diariamente tiene consecuencias importantes para la salud y el bienestar.

 

Las Dietas

Una dieta balanceada es aquella que a través de los alimentos que forman parte de cada una de las comidas aporta nutrientes en las proporciones que el organismo sano necesita para su buen funcionamiento.



Estas son mis recomendaciones para una dieta balanceada. Claro que todo va a depender de tu edad, estatura y peso, pero esto es un poco mas genérico, solo para estar mas saludable y vivir con energía:
 
 
Consume 3 veces en el día productos lácteos como leche, yogur, quesillo o queso fresco, de preferencia semidescremados o descremados.
Los lácteos tienen calcio, un micronutriente importantísimo para que huesos y dientes estén sanos; muchas vitaminas que necesitamos para cuidar órganos tan importantes como la piel y los ojos; y muchas proteínas.
 


Come al menos 2 platos de verduras y 3 frutas de distintos colores cada día.
Las frutas y las verduras son alimentos bacanes: disminuyen el riesgo de enfermarnos de cáncer o del corazón, ayudan a que la digestión funcione bien, a bajar el colesterol y previenen la obesidad. Si comemos 5 porciones de frutas y verduras todos los días, variados y de colores, nuestro cuerpo recibirá lo nutrientes que necesita.
 


Come porotos, garbanzos, lentejas o arvejas al menos dos veces por semana, reemplazando la carne.
Las exquisitas legumbres tienen proteínas, minerales, vitaminas y fibras, que necesitamos para vivir. Además si las cocinamos con cereales como el arroz entregan proteínas que reemplazan a la carne sin tener la cantidad de grasas que ésta tiene, y a un precio mucho menor.
 


Come pescado, mínimo 1 ó 2 veces por semana, cocido, al horno, al vapor, a la plancha o enlatado.
El pescado no solamente es rico sino que además nos aporta proteínas, hierro, zinc y un tipo de grasa que nos hace bien, que es el omega 3, muy importante para prevenir enfermedades cardiovasculares y para ayudar en el desarrollo de nuestro sistema nervioso.



Prefiere los alimentos con menos grasas saturadas y colesterol.
Comer grasas saturadas, incluyendo las trans, es hacerle un pésimo favor a tu cuerpo, porque arriesgas aumentar tu nivel de colesterol y de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Es muy importante que comparemos los productos mirando las etiquetas, y escojamos las que contengan menor cantidad de grasas.
También es necesario comer menos frituras y consumir alimentos que aportan grasas de buena calidad como las paltas, aceitunas y nueces. Pero, recuerda, todo con moderación, queremos estar saludables.
 

Reduce tu consumo habitual de azúcar y sal.
Al igual que con las grasas, es importante revisar la información nutricional de la etiqueta para escoger aquellos alimentos de bajo contenido en sodio.
Las personas promedio tiende a consumir mucha azúcar en dulces, tortas, golosinas, chocolates, etc. Y eso no es bueno porque mucha azúcar aporta muchas calorías, afectan nuestra alimentación, engordan, estimulan las caries y pueden afectar la calidad de vida, no solamente de los adultos sino también de niños y adultos mayores.
 

Toma 6 a 8 vasos de agua al día.
Un beneficio importante es que el agua es un elemento clave contra el sobrepeso. En primer lugar el agua suprime el apetito y ayuda al cuerpo a metabolizar la grasa acumulada. Los estudios recientes nos demuestran que al ingerir menos agua los depósitos de grasa aumentan, mientras que al beber más agua, aquellos se reducen.


Trastornos alimenticios

Estos trastornos engloban varias enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o distorsión de la auto-imagen corporal, un gran temor a subir de peso y la adquisición de una serie de valores a través de una imagen corporal.

 
Trastorno por atracón:
 
Se habla de trastorno por atracón cuando se produce una sobre ingesta compulsiva de alimentos. Después de este ataque de glotonería aparece una fase de restricción alimentaria en la que baja la energía vital y se siente la necesidad imperiosa de comer. Una vez que se inicia otra sobre ingesta, disminuye la ansiedad, el estado de ánimo mejora, el individuo reconoce que el patrón alimenticio no es correcto y se siente culpable por la falta de control; aun así la persona con este trastorno continúa con este comportamiento a sabiendas de que le causa daño a su cuerpo y salud.
 
 
 
Bulimia:
La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que consiste en una falta de control sobre la comida, con una ingesta de grandes cantidades de alimentos en un corto periodo de tiempo, acompañada por conductas compensatorias como consumo excesivo de laxantes o vómitos autoinducidos. Esta enfermedad es una de las que tiene un rápido crecimiento en la población joven, caracterizados por un conjunto de comportamientos dirigidos a conseguir o mantener lo que el paciente considera como peso aceptable, siguiendo unas dietas totalmente irracionales y con un angustioso miedo a engordar.
 
 
 
Anorexia Nerviosa:
La anorexia nerviosa es una enfermedad muy grave que puede llegar a ser incluso mortal. Aunque puede afectar a cualquier persona, es mucho más frecuente entre las adolescentes. Se calcula que una de cada 100 chicas de entre 14 y 18 años padece este trastorno. Y aunque también la sufren los chicos es muchísimo más frecuente entre las mujeres. Por cada chico que la tiene hay quince chicas con ella.
Esta enfermedad se caracteriza por que la persona que la padece se esfuerza en adelgazar. La causa es que no ve su cuerpo como es sino distorsionado. Eso quiere decir que son personas que siempre se ven gordas y feas y creen que la única forma de estar bien es adelgazar cada vez más. Pero nunca están satisfechas con el grado de delgadez al que llegan. Existen dos tipos:
  • Anorexia nerviosa restrictiva: El enfermo apenas come y en muchos casos realiza ejercicio en exceso.
  • Anorexia nerviosa purgativa: El enfermo utiliza métodos purgativos tales como vómitos, diuréticos o laxantes después de haber ingerido cantidades ínfimas de comida.




Vigorexia:
La Vigorexia es un trastorno caracterizado por la preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal que puede presentar dos manifestaciones: la extrema actividad del deporte o, la ingesta compulsiva para subir de peso ante la percepción de estar aún demasiado delgado. Aunque los hombres son los principales afectados por la Vigorexia, es una enfermedad que también afecta a las mujeres. Esta enfermedad es lo contrario a la anorexia.
 
 
 
Megarexia:
La Megarexia es un trastorno opuesto a la anorexia nerviosa. Suelen ser personas obesas que se miran al espejo y no lo perciben; por eso no hacen ninguna dieta; y se atiborran de comida basura. Ellos se perciben sanos. Son en cierta forma, personas obesas que se ven delgadas a causa de la distorsión de la percepción que caracteriza a los trastornos alimentarios, cuando la desnutrición que padecen (son obesos desnutridos por falta de nutrientes esenciales en su alimentación), llega a afectar a su cerebro, momento en el que, como sucede con la anorexia, su trastorno alimentario se convierte en una grave enfermedad.
 
 
 
Ortorexia:  
Es aquel trastorno donde la persona come alimentos que ella considera saludables. Así se denomina el trastorno obsesivo que lleva al extremo la alimentación sana y que consiste en un control exhaustivo y cada vez más estricto de los componentes de los alimentos.
 
 
 
Pica:
Conocido como una variante de un tipo de trastorno alimentario en el que existe un deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso, virutas de la pintura, bicarbonato de sosa, almidón, pegamento, moho, cenizas de cigarrillo, papel o cualquier otra cosa que no tiene, en apariencia, ningún valor alimenticio.
 
 
Hiperfagia:
Es una situación caracterizada por un aumento excesivo de la sensación de apetito e ingestas descontroladas de alimentos, sin razón aparente.
El deseo en las personas que lo padecen es persistente y fluctuante (puede haber episodios) pudiendo llegar a ingerir grandes cantidades de comida a cualquier hora e incluso después de haber comido adecuadamente.
 

Importancia del ejercicio en la nutrición

El ejercicio y la nutrición van de la mano, ya que para una vida buena y saludable estos dos son la clave. Si tu consumes alimentos saludables y tomas mucha agua, pero no realizas ejercicio físico, no te va a servir de mucho, y viceversa si realezas actividades físicas, pero no te alimentas bien tampoco de va a ayudar a ser saludable. Per si combinas estas dos actividades (el ejercicio físico y la nutrición), te garantizo que vas a llevar la mejor vida y de manera muy saludable.
 
Un dato interesante, que muchos dicen pero no te explican, es que estas dos actividades contribuyen no solo a tu salud física, sino también a tu salud mental; ¿por que?, te lo voy a explicar: muchos de los trastornos alimenticios se deben a baja autoestima, bullying o por su afán de ser aceptados por la sociedad. Si esa persona mejora su alimentación, su autoestima mejorar. En el caso del ejercicio tiene grandes beneficios para la salud como:
  • Mantiene el tono y la masa muscular, evitando problemas posturales y dolores de espalda.
  • Aumenta los niveles relativos de colesterol HDL (el bueno).
  • Disminuye la presión arterial elevada.
  • Ayuda a mejorar la composición corporal al quemar grasas.
  • Favorece un nivel adecuado de azúcar en la sangre.
  • Mejora la densidad ósea.
  • Refuerza el sistema inmunitario.
  • Mejora el estado de ánimo y reduce las posibilidades de depresión.
  • Ayuda a regular el apetito.
El ejercicio físico ayuda también en la parte emocional y mental por elevar los niveles de autoestima, de actitud positiva hacia la vida y de hacer que la persona se sienta con más energía en su rutina cotidiana.
 
Se estima que el ejercicio es uno de los elementos más necesarios e importantes para llevar un estilo de vida saludable, que se complementa además con el consumo de alimentos saludables y en la limitación del consumo de sustancias dañinas como el tabaco o las drogas. La importancia del ejercicio radica en el hecho de que es una de las mejores maneras de poner en movimiento al organismo, gastando las energías que se acumulan debido al consumo de productos grasos y estimulando el funcionamiento adecuado de todos sus órganos y tejidos.